He perdido mi MP3, todas las carpetas de música virtual se han ido al traste. Lo de perder es un decir, creo que alguién se lo ha quedado prestado por un tiempo. No pienso que me lo hayan robado sino que estoy haciendo un servicio musical a alguién de manera temporal. Esta es una frase para suavizar lo que me fastidió perder tan preciado cachibache. Ahora lo he perdido (prestado) y con los días (ya van 3 semanas) al fin pienso que la pérdida no es para tanto. He descubierto que la calle también tiene su música, cada paso es una canción diferente. Ver, escuchar, pensar, observar son cosas que se me habían pasado por alto desde que iba con cascos buscando la abstención del mundo corriente. La calle también canta, grita, ríe y enseña. Había olvidado eso de ir caminando y escuchar el rugir de los coches, al taxista que se queja, las adolescentes que ríen a carcajadas, o el abuelo quejoso por las obras que a su vez observa detenidamente. Muchas canciones y artistas esperando ser escuchados pero que los cascos del emepetres impedían su escucha. Así que creo que voy a seguir escuchando los discos de la calle, aunque no salgan en los más vendidos pero si en el ránquing de la rutina diaria. Probad un día a ir sin cascos por la calle. Después de un tiempo sin esucharla os sorprenderá.
2 comentarios:
a mi tambien me pasa. A veces tras mucho tiempo decido dejar los auriculares en casa unos dias y la verdad es que sorprende...
Ei Wizzy como va eso tio?! Cuánto tiempo! Ya ves la calle habla mucho, aún sigo sin cascos y no me queda más remedio que escuchar las conversaciones ajenas jejeje
un saludo tio!!
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