sábado 6 de junio de 2009

7 J Elecciones ¿Europeas?

Mañana domingo estamos convocados como ciudadanos a elegir a los parlamentarios europeuos para que lleven el rumbo de la Europa Social i Económica de los próximos años. Pues bien, yo a estas alturas no tengo ni la menor idea de lo que ese Parlamento puede hacer por mi y por la sociedad en la que vivo. La campaña electoral en nuestro país se ha centrado en lo mal que lo hace el gobierno socialista y si el presidente coge un avión o no, aunque también se ha discutido si en Cataluña el castellano está perseguido por los catalanohablantes (cuando aquí somos bilingües y sin problema). Con todo las últimas semanas los partidos de la oposición han querido convertir éstas elecciones en un plebiscito hacia la forma nefasta, según ellos, de llevar la grave crisis económica en nuestro país. En definitiva, nadie se ha dignado a comentar porqué son importantes los votos el próximo domingo y que narices hacen los parlamentarios europeos en las instalaciones de Bruselas, centro neurálgico de toda Europa.
La coincidencia de las elecciones en el continente con la grave crisis ha empeorado las aspiraciones de participación en todos los países. Éste no es un problema sólo nuestro ya que el descontento con los partidos tradicionales está llevando a partidos radicales y minoritarios al poder, por ejemplo, en Holanda la baja participación ha llevado a un partido de la extrema derecha a ganar las elecciones europeas y colocar a cuatro parlamentarios, lo nunca visto. En Reino Unido, la sociedad británica está cabreada con los abusos de sus señorías y el partido laborista ha sufrido su mayor barapalo en unas elecciones municipales y aún faltara saber como le ha ido en las europeas. A pesar del enfado generalizado el voto en el parlamento es algo bastante importante y ésta afirmación la hago sin tener del todo claro lo que aquí se decide, pero me da la sensación que los diputados elegidos tendrán en sus manos unir más el continente, promover leyes en favor de derechos sociales, promover la movilidad entre países, establecer los límites de la construcción en costas, la defensa del ciudadano, etc. Todo ello, se decide en Europa aunque ahora parezca todo lo contrario. Seguramente todas las razones aquí expuestas son para mi autoconvencimiento de que el domingo debemos ir a votar. Aún así, no lo tengo claro y más si salgo a la calle y veo carteles que me hablan de la unidad nacional, de esa España única y rancia de los años 50, o me intentan meter miedo con caras de políticos que no tienen en su vocabulario la palabra libertad de oportunidades e igualdad, sino que la palabra dictatorial se asemejaria más a su forma de pensar. Y para acabar, están aquellos pequeños que montan una coalición con partidos similiares de otros lugares del país y venden la moto alegando que el mensaje lanzado es unitario aunque luego en realidad todo queda difuminado como el azucar en el café. Y así estamos los ciudadanos difuminados, sin saber que narices pasa el domingo y con una sola pregunta ¿vas a ir a votar? y la respuesta acto seguido es ¿Para qué?
*Articulo publicado en los Blogs ONAIR i SE HA ESCRITO (dos blogs de un servidor)